Buenos Aires, 19 de marzo de 2010
El Dictado del decreto Nº 1010 de fecha 6 de agosto del 2004 y su modificatoria decreto nº 1022 de fecha 8 de agosto del 2006 sancionado por el Gobierno Nacional, iniciaba el camino para la recuperación de la Industria Naval y de la Marina Mercante Nacional, Objetivos Prioritarios, planteados en la plataforma electoral y sostenidos en los discursos del ex Presidente Néstor Kirchner y de la Presidenta, Cristina Fernández, siendo concurrentes estos conceptos con la política de recuperación de la Industria Nacional, decisión sostenida fervorosamente por nuestra organización Sindical, por el movimiento Obrero y las cámaras empresariales del sector. Sin duda esta decisión política apuntaba a quebrar el régimen desindustrialista del modelo neoliberal que genero tanto estragos a los trabajadores.
Concientes de la oportunidad creada por nuestro Gobierno los trabajadores nos pusimos rápidamente a mancomunar el esfuerzo con el sector empresario y el estado nacional y provincial para capacitar a los trabajadores técnicos y profesionales, experiencia que demostró el compromiso para que el proyecto no fracasara. A pesar de 20 años de hostigamiento de las políticas que pusieron a nuestra industria en estado de parálisis terminal, nos recuperamos capacitando, conjuntamente con el ministerio de Trabajo de la Nación, a mas de mil trabajadores con oficios, recuperando Talleres Navales y Plantas Productivas, facilitando de empresarios para la incorporación de maquinaria, de tecnología avanzada y para la construcción de Astilleros por mas de 200 millones de dólares. Son demostraciones contundentes de Fe, esperanza y compromiso de los Hombres y Mujeres de la Industria Naval Argentina al servicio del Proyecto Nacional.
Sin embargo todo el esfuerzo del ex presidente y de la compañera Cristina Fernández de y de nuestro sector, esta seriamente en riesgo. Porque han trascurrido casi 6 años del decreto 1010/04 y no podemos encontrar un escenario o un ámbito del gobierno que nos permita plantear nuestras necesidades sectoriales.
Nos preguntamos porque se sigue permitiendo la importación de buques usados en el escenario de la hidrovia Paraná-Paraguay, del cabotaje nacional o la pesca. A pesar de las excepciones otorgadas por el Estado Nacional a los Armadores, se sigue operando con unidades de 25 o 30 años que ponen en serio riesgo la vida de los Tripulantes y la contaminación nuestras Aguas y la reconversión de las Flotas Costeras, proyecto largamente gestionado por la Instituciones Sindicales y Empresarias del Sector.
¿Por qué? No se puede implementar en las unidades que transportan en nuestro cabotaje productos químicos, hidrocarburo etc., que cumplan con lo establecido por la resolución Marpol que obliga a llevar doble Casco con fecha de vencimiento concreta, o lo hacemos en nuestros Astilleros o indefectiblemente ingresaran unidades obsoletas desde el exterior
Compañera presidenta ante la magnitud de la crisis internacional desatada por la especulación financiera, que consecuentemente genera desocupación en el mundo, los hombres y mujeres de la Industria Naval Argentina nos preguntamos ¿por que se sigue permitiendo este tipo de escenario en nuestra actividad? Estamos convencido que con su decisión política, la tenacidad de nuestro sector Industrial y con medidas que apunten a frenar las chatarras traídas desde el exterior, donde los países centrales nos exportan su desocupación en desmedro de nuestra Industria Nacional y de nuestro mercado Interno, estaremos creando las condiciones para construir valor agregado con la ocupación de miles de trabajadores en oficios puntualmente específicos en nuestro Litoral Fluvial y Marítimo.
Denunciamos por la distorsión del rumbo del Proyecto a los sectores que bajo pretexto del costo argentino no dudan en importar chatarras usadas y poner banderas de conveniencia a los barcos que navegan nuestros ríos. La historia nos indica claramente que son los mismos que se beneficiaron en la nefasta década de los 90 con los decretos1772,343 y 817 del modelo liberal.
Es preciso que nos detengamos en nuestros pensamientos para conseguir el fomento de nuestras industrias, comercio y navegación, y arrancar de las manos del extranjero los medios con que forzadamente se nos quita las grandes riquezas en perjuicio general de la Nación.
“Toda Nación que deje de hacer por otra, una navegación que podría hacer ella misma, compromete su soberanía y lesiona gravemente la economía de sus habitantes.”
MANUEL BELGRANO
BASTA DE IMPORTAR CHATARRAS QUE GENERAN DESOCUPACION Y CONTAMINAN NUESTRO MARES Y RIOS.
Comisión Directiva
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Cayo Ayala
Sec. Gral. SAON
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Alfredo Bazzan Sec. Gral. SOIN
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